- Control natural del mal olor: El ricinoleato de zinc y el bicarbonato de sodio neutralizan las bacterias responsables del mal olor sin bloquear la transpiración natural del cuerpo.
- Absorción de humedad: La fécula de maíz y la arcilla blanca ayudan a absorber el exceso de humedad, manteniendo la piel seca y cómoda durante el día.
- Cuidado y protección de la piel: La manteca de karité y el aceite de coco fraccionado hidratan y suavizan la piel sensible de las axilas, ayudando a prevenir la resequedad.
- Protección suave y segura: El óxido de zinc no nano crea una barrera protectora que cuida la piel sin obstruir los poros.
- Aromaterapia equilibrante: Los aceites esenciales de lavanda, verbena y tea tree aportan un aroma fresco y limpio, además de propiedades purificantes y calmantes para la piel.