Por Qué Mi Piel Está Reseca: Causas y Soluciones para una Piel Saludable

Por Qué Mi Piel Está Reseca: Causas y Soluciones para una Piel Saludable - Mar Amoli

La piel reseca —xerosis o xerodermia, que es su nombre médico— casi siempre es exactamente lo que parece: una barrera que perdió grasa y agua, y que se arregla con un buen emoliente y con dejar de hacerle daño.

Pero a veces no. A veces la piel seca es un síntoma de algo que ninguna crema toca, y distinguir un caso del otro es lo primero que hay que hacer.

La prueba de treinta segundos: ¿vino sola o vino acompañada?

Si tu piel está seca y nada más, y empeoró con el frío, con los baños largos o con un jabón nuevo, es xerosis común. Sigue leyendo, hay bastante que hacer.

Si además hay cansancio, frío constante, aumento de peso, caída de cabello, estreñimiento o períodos irregulares, piensa en tiroides. Si hay sed excesiva, orinar mucho, bajar de peso sin querer o visión borrosa, piensa en diabetes. Si hay comezón intensa y generalizada, sobre todo de noche, eso se consulta.

Y una regla simple: una zona seca y escamosa que no mejora en varias semanas con emoliente y que solo está en un lado o en un sitio fijo, se revisa. No toda placa seca es piel seca.

Qué Es la Barrera y por Qué se Rompe

La capa más externa de la piel, el estrato córneo, funciona como un muro de ladrillo y cemento. Los ladrillos son las células muertas ya endurecidas; el cemento es una mezcla de grasas organizadas en láminas apiladas. Esa mezcla tiene tres componentes principales: ceramidas, colesterol y ácidos grasos libres. Sus dos trabajos son impedir que el agua se escape y que entre lo que no debe.

Dentro de los ladrillos hay además un conjunto de sustancias que atraen y retienen agua, el factor natural de hidratación. Se fabrica degradando una proteína llamada filagrina en aminoácidos capaces de retener humedad.

Por eso hay dos maneras de tener la piel seca: que falte el cemento, o que falten las esponjas de adentro. Casi siempre son las dos.

El Gen que lo Explica Todo

En 2006 se publicaron, con un mes de diferencia y en la misma revista, dos hallazgos que reordenaron la dermatología.

El primero mostró que las mutaciones que anulan el gen de la filagrina son la causa de la ictiosis vulgar, esa piel muy seca y escamosa que muchas familias arrastran de generación en generación. El segundo mostró que esas mismas mutaciones son un factor predisponente muy fuerte de dermatitis atópica, y que las porta alrededor del 9 % de la población de origen europeo.

Dicho de otro modo: para bastante gente, la piel seca no es un hábito ni un descuido. Es una proteína que no se fabrica bien.

Conviene aclarar que ese 9 % es una cifra medida en población europea. Las frecuencias de estas variantes difieren según la ascendencia, y no encontramos datos mexicanos verificables. No lo traslades.

Por Qué la Piel se Reseca con la Edad

Aquí hay un estudio elegante que comparó personas de 20 a 30 años contra personas de más de 80:

  • Los lípidos totales del estrato córneo bajan alrededor de 30 % en la piel envejecida — y bajan todos proporcionalmente: ceramidas, colesterol y ácidos grasos.
  • La barrera se rompe mucho más fácil: hicieron falta 18 ± 2 retiros con cinta adhesiva para alterarla en las personas mayores, contra 31 ± 5 en las jóvenes.
  • Y repara mucho más lento: a las 24 horas, las personas jóvenes habían recuperado el 50 % de la función; las mayores, el 15 %.

Hay un detalle contraintuitivo que vale la pena conocer: en reposo, la pérdida de agua en piel envejecida es incluso más baja de lo normal. Medida sin retarla, la barrera vieja parece estar bien. El defecto solo aparece cuando se la daña. Es una buena metáfora de por qué la piel madura tolera mal un jabón agresivo o un baño largo aunque «no pase nada» el primer día.

En una cohorte poblacional de 5,547 personas de mediana edad y mayores, el 60 % tenía piel seca, y una quinta parte de ellas la tenía generalizada. Los factores asociados fueron edad, sexo femenino, tono de piel, índice de masa corporal, temperatura exterior, eccema y quimioterapia previa; y solo para la forma generalizada, también tabaquismo, uso de estatinas y uso de diuréticos. Es una cohorte europea, no mexicana, y es transversal: asociación, no causa.

Cuando la Piel Seca No Es un Problema de la Piel

Causa Qué más suele acompañarla
Hipotiroidismo Cansancio, intolerancia al frío, aumento de peso, caída de cabello, estreñimiento
Diabetes Sed, orinar mucho, pérdida de peso, infecciones repetidas, mala cicatrización
Enfermedad renal crónica Comezón intensa y generalizada, sobre todo en diálisis
Deficiencia de zinc Lesiones alrededor de la boca y en zonas de roce, caída de cabello
Deficiencia de ácidos grasos esenciales Dermatitis descamativa; clásica en nutrición parenteral prolongada
Ictiosis vulgar Escama fina desde la infancia, antecedentes familiares
Linfoma cutáneo de células T Placas que parecen eccema y no responden al tratamiento durante meses o años
Fármacos Isotretinoína y retinoides tópicos; estatinas y diuréticos por asociación

El renglón del linfoma cutáneo no está para asustar: está porque su problema documentado es justamente que se confunde con eccema y retrasa el diagnóstico. La señal no es cómo se ve, es que no mejora.

Por Qué Esto Importa Especialmente en México

Dos cifras mexicanas convierten el párrafo anterior en algo concreto.

La Ensanut 2021-2024 encontró una prevalencia nacional de diabetes tipo 2 del 17.0 %: 11.6 % ya diagnosticada y 5.4 % sin diagnosticar. Es decir, alrededor de uno de cada veinte adultos en México tiene diabetes y no lo sabe.

Y en un estudio de población abierta en el centro del país, la prevalencia de hipotiroidismo fue de 7.48 % —3.9 % subclínico y 1.1 % franco—, pero solo el 2.5 % de las personas sabía que tenía una enfermedad tiroidea.

Las dos causan piel seca. Las dos son tratables. Ninguna se arregla con crema.

Sobre la dermatitis atópica en México: comparando el estudio GAN Fase I con el ISAAC Fase IIIB, los síntomas de eccema aumentaron en la población pediátrica mexicana — de 6.6 % a 7.8 % en niñas y niños de 6 a 7 años, y de 5.8 % a 6.7 % en adolescentes de 13 a 14 (ambos p = 0.000), sobre casi 78,000 participantes.

Un dato de ese mismo trabajo que va contra el guion habitual y preferimos decirlo: en México los síntomas de eccema correlacionaron con mayor humedad relativa (Rho = 0.742) y con menor altitud, no con el clima seco. No tenemos evidencia mexicana de que la baja humedad cause xerosis, y no vamos a inventarla.

Qué Sí Funciona, Según la Mejor Evidencia Disponible

La revisión Cochrane sobre emolientes analizó 77 estudios y 6,603 participantes. Sus autores no declaran ningún conflicto de interés. Esto es lo que encontraron:

  • Usar humectante contra no usarlo reduce la severidad evaluada por el médico (12 estudios, 1,281 participantes; calidad alta), reduce los brotes (RR 0.33; IC 95 % 0.17 a 0.62) y reduce la comezón.
  • El tiempo hasta el siguiente brote pasó de una mediana de 30 días a 180 días.
  • Usar humectante junto con el tratamiento activo funciona mejor que el tratamiento activo solo, y reduce la cantidad de corticoide necesaria (−9.30 g; IC 95 % −15.3 a −3.27).
  • Urea: más personas reportaron mejoría (RR 1.28; IC 95 % 1.06 a 1.53), pero también más efectos adversos (RR 1.65; IC 95 % 1.16 a 2.34). Escuece.
  • Glicerina: mejoró la severidad evaluada por el investigador con calidad alta de evidencia, y sin más efectos adversos que el vehículo.

Y ahora la frase más importante de toda esta investigación, textual de los autores:

«No encontramos evidencia confiable de que un humectante sea mejor que otro.»

Léela otra vez, porque te ahorra mucho dinero. La categoría funciona; la marca, no está demostrado que importe. Eso nos incluye.

Un contrapeso honesto, del mismo tipo de fuente: usar emoliente de forma preventiva en bebés sanos no previene que desarrollen eccema ni alergia alimentaria. Tratar la piel seca sirve; prevenir la enfermedad con crema, no.

La Vaselina No Es Inerte, y Es Dificilísima de Superar

El petrolato tiene mala fama de «tapaporos que no hace nada». La evidencia dice lo contrario.

Primero, la potencia: se reportó que el petrolato, a una concentración mínima del 5 %, reduce la pérdida de agua transepidérmica en más del 98 %, mientras que otros oclusivos logran entre 20 y 30 %.

Segundo, el mecanismo, que es distinto de lo que se cree: la vaselina no forma una membrana impermeable encima. Penetra en los intersticios de todos los niveles del estrato córneo, se coloca entre los ladrillos reemplazando las láminas de grasa, y acelera —no retrasa— la reparación de la barrera.

Tercero, tampoco es pasiva: en piel humana aumenta la expresión de péptidos antimicrobianos, induce marcadores de diferenciación como la filagrina y la loricrina, engrosa el estrato córneo y reduce el infiltrado inflamatorio en piel de personas con dermatitis atópica.

Lo decimos aunque no vendamos vaselina: si tu presupuesto es corto y tienes la piel muy seca, el producto con mejor evidencia por peso es de los más baratos del mundo.

La Regla de los Tres Minutos Es Folclore

Habrás leído que hay que untarse la crema en los tres minutos siguientes al baño. Fuimos a buscar de dónde sale.

Sale de una técnica de 2005 llamada «remojar y untar», que en realidad es un estudio retrospectivo de 28 pacientes, sin grupo control y sin aleatorización, y en el que lo que se untaba sobre la piel mojada no era una crema humectante: era un corticoide. Los propios autores escribieron que hacían falta estudios prospectivos. Veinte años después, siguen faltando.

El único trabajo que midió directamente la pregunta comparó cuatro rutinas y midió la hidratación a lo largo de 90 minutos:

Rutina Hidratación a los 90 min (% del valor inicial)
Solo emoliente, sin baño 206.2 %
Baño + emoliente inmediato 141.6 %
Baño + emoliente retrasado 141.0 %
Baño solo, sin emoliente 91.4 %

Dos lecturas, y las dos cambian la rutina de alguien:

  • Inmediato y retrasado dieron prácticamente lo mismo (141.6 % contra 141.0 %). Correr a untarte antes de que pasen tres minutos no tiene respaldo.
  • Bañarse sin ponerse nada dejó la piel peor que antes de bañarse (91.4 %). Eso sí importa, y mucho más.

Honestidad en las dos direcciones: ese estudio tiene solo 10 participantes. Es pequeño. Pero es el único que midió lo que todos afirman, y la guía de la Academia Americana de Dermatología en realidad solo dice «poco después del baño» — nunca menciona tres minutos, y clasifica esa recomendación con fuerza B y nivel de evidencia II, no con la máxima.

El Baño: Lo que Dicen las Guías

  • Duración: 5 a 10 minutos. La guía europea dice cinco.
  • Agua tibia. Conviene saber que las guías no coinciden en la temperatura: las europeas sugieren 27 a 30 °C y las japonesas 36 a 40 °C, argumentando que la comezón aparece a partir de 42 °C. Ninguna recomienda agua caliente.
  • Frecuencia: hasta una vez al día. Bañarse más de una vez al día se asoció con puntajes de severidad peores; bañarse menos seguido no mostró ventaja.
  • Limpiador: la guía recomienda textualmente «uso limitado de limpiadores no jabonosos, de pH neutro a bajo, hipoalergénicos y sin fragancia».

La Parte Incómoda: Nuestro Jabón

Ese último punto nos apunta directamente, así que vamos a decirlo sin rodeos.

Un jabón saponificado artesanal es alcalino. Tiene un pH cercano a 9 o 10 por química, no por descuido: saponificar es hacer reaccionar aceites con un álcali, y el resultado es una sal alcalina. No existe el jabón artesanal de pH neutro, ni el nuestro ni el de nadie, y quien lo anuncie está diciendo algo imposible.

¿Y eso importa? Para piel muy seca o con dermatitis atópica, la evidencia dice que sí:

  • El pH alcalino daña la barrera por sí solo. En un experimento que subió el pH de la piel de forma aislada —sin ningún detergente de por medio y controlando la hidratación— se activaron enzimas proteasas en menos de 20 minutos, que degradaron las uniones entre las células del estrato córneo, con pérdida de cohesión y retraso en la reparación de la barrera. Bloquear esas enzimas revirtió el efecto. No es correlación: es causa aislada.
  • Medido directamente. En un ensayo aleatorizado en lactantes, el jabón alcalino de pH 9.5 subió el pH de la piel casi el doble que un detergente de pH 5.5 (+0.45 contra +0.28), y removió más de cinco veces la grasa cutánea que el agua sola (−4.81 contra −0.93 µg/cm²).
  • Y hay evidencia mexicana. Un estudio del Hospital Central Ignacio Morones Prieto, en San Luis Potosí, probó 29 productos vendidos para piel seca y sensible en 30 personas y encontró una correlación significativa entre el pH del producto y su índice de irritación (p < 0.006). Los de menor irritación fueron, en su mayoría, limpiadores sintéticos.

Sobre la glicerina: es cierto que la saponificación en frío deja glicerina en la barra, y la glicerina sí tiene evidencia como humectante. Pero eso se demostró dejándola sobre la piel, y un jabón se enjuaga. Nadie ha medido cuánta glicerina queda tras el enjuague ni si alcanza a compensar el efecto del pH. Decir que sí compensa es una hipótesis comercial, no un hecho, y no la vamos a escribir como si lo fuera.

También hay que dar el otro lado. Un ensayo aleatorizado en niños con dermatitis atópica en remisión comparó, en el mismo niño, lavar un lado del cuerpo con limpiador y el otro solo con agua: no hubo diferencia, y tampoco la hubo entre jabón débilmente alcalino y detergente ácido. Con esa piel ya controlada, importó más lavar menos que con qué.

Nuestra recomendación, que va contra nuestro interés comercial: si tienes dermatitis atópica o la piel muy seca, para lavarte usa un limpiador sintético de pH ácido, que es lo que recomiendan las guías. En piel sana la diferencia probablemente sea pequeña, y un jabón artesanal es una opción perfectamente razonable. En piel atópica, no apuestes.

No Todos los Aceites Naturales Le Hacen Bien a la Piel

Este hallazgo nos parece de los más útiles del artículo, porque contradice una creencia que la industria natural —la nuestra incluida— ha repetido sin revisarla.

Un estudio aplicó a 19 voluntarios aceite de oliva en un antebrazo y aceite de girasol en el otro, dos veces al día durante cuatro semanas. El resultado: el aceite de oliva redujo significativamente la integridad del estrato córneo y produjo enrojecimiento leve, en personas con y sin antecedente de dermatitis atópica. El de girasol, en los mismos voluntarios, preservó la integridad, no causó enrojecimiento y mejoró la hidratación.

La conclusión de los autores es explícita: debe desalentarse el uso de aceite de oliva para tratar piel seca y para masaje infantil. Y rematan con una frase que deberíamos tener enmarcada: estos hallazgos «desafían la creencia infundada de que todos los aceites naturales son beneficiosos para la piel».

La explicación química es que el aceite de oliva es en su mayoría ácido oleico, que desorganiza las láminas de grasa del estrato córneo —tanto que en farmacia se usa a propósito como potenciador de penetración—, mientras que el de girasol es mayoritariamente linoleico, que es un ácido graso esencial y materia prima de las ceramidas.

Una precisión técnica para no exagerar en nuestra contra: ese estudio evaluó aceite libre aplicado y dejado sobre la piel, no aceite saponificado dentro de un jabón que se enjuaga. Químicamente no son lo mismo: al saponificarse, el aceite deja de ser aceite y se convierte en un tensioactivo. El hallazgo no se traslada tal cual a una barra de jabón. Pero sí aplica, y directamente, a cualquier aceite de oliva que te untes y dejes puesto.

Entonces, ¿Qué Les Podemos Ofrecer Honestamente?

Esta vez sí hay algo, y también hay algo que preferimos que no nos compres.

Lo que sí: un emoliente que se queda en la piel. Esa es la categoría con evidencia —la de Cochrane—, y la conclusión de que ningún humectante demostró ser mejor que otro también significa que uno bien hecho hace el trabajo. Nuestro Bálsamo Multiusos Natural es sin fragancia, se queda puesto y está hecho con karité, argán, jojoba y rosa mosqueta. No lleva aceite de oliva libre.

Lo que no: si tienes dermatitis atópica diagnosticada o la piel muy seca, no compres nuestro jabón para lavarte. Usa un limpiador sintético de farmacia. Nos cuesta decirlo y lo decimos.

Lo que Haríamos si Tuviéramos la Piel Muy Seca

  • Bañarse una vez al día, de cinco a diez minutos, con agua tibia y no caliente.
  • Nunca salir del baño sin ponerse algo. Ese es el hallazgo con más peso de todo el artículo: bañarse y no aplicar nada deja la piel peor que no bañarse.
  • Elegir un emoliente sin fragancia y usarlo todos los días, sin obsesionarse con la marca ni con el cronómetro.
  • Enjabonar solo donde de verdad hace falta, no el cuerpo entero.
  • Y si la piel seca viene acompañada de cualquiera de los síntomas del recuadro del principio, pedir un análisis de sangre antes que otra crema.

Si lo que te interesa es el asunto del pH y los jabones «neutros», lo tratamos a fondo en ¿el jabón neutro es realmente mejor para tu piel?. Y si tu piel seca además se escama en placas con borde, revisa hongos en la piel, porque no es lo mismo.

Fuentes

  • van Zuuren EJ, Fedorowicz Z, Christensen R, Lavrijsen A, Arents BWM. «Emollients and moisturisers for eczema». Cochrane Database of Systematic Reviews, 2017;2(2):CD012119. PubMed 28166390 · doi:10.1002/14651858.CD012119.pub2
  • Palmer CNA, Irvine AD, Terron-Kwiatkowski A, Zhao Y, Liao H, Lee SP, et al. «Common loss-of-function variants of the epidermal barrier protein filaggrin are a major predisposing factor for atopic dermatitis». Nature Genetics, 2006;38(4):441–446. PubMed 16550169 · doi:10.1038/ng1767
  • Smith FJD, Irvine AD, Terron-Kwiatkowski A, Sandilands A, Campbell LE, Zhao Y, et al. «Loss-of-function mutations in the gene encoding filaggrin cause ichthyosis vulgaris». Nature Genetics, 2006;38(3):337–342. PubMed 16444271 · doi:10.1038/ng1743
  • van Smeden J, Bouwstra JA. «Stratum Corneum Lipids: Their Role for the Skin Barrier Function in Healthy Subjects and Atopic Dermatitis Patients». Current Problems in Dermatology, 2016;49:8–26. PubMed 26844894 · doi:10.1159/000441540
  • Ghadially R, Brown BE, Sequeira-Martin SM, Feingold KR, Elias PM. «The aged epidermal permeability barrier. Structural, functional, and lipid biochemical abnormalities in humans and a senescent murine model». Journal of Clinical Investigation, 1995;95(5):2281–2290. PubMed 7738193 · doi:10.1172/JCI117919
  • Mekić S, Jacobs LC, Gunn DA, Mayes AE, Ikram MA, Pardo LM, Nijsten T. «Prevalence and determinants for xerosis cutis in the middle-aged and elderly population: A cross-sectional study». Journal of the American Academy of Dermatology, 2019;81(4):963–969.e2. PubMed 30586613 · doi:10.1016/j.jaad.2018.12.038. Cohorte europea; dos coautores con afiliación a Unilever R&D.
  • Hachem JP, Crumrine D, Fluhr J, Brown BE, Feingold KR, Elias PM. «pH directly regulates epidermal permeability barrier homeostasis, and stratum corneum integrity/cohesion». Journal of Investigative Dermatology, 2003;121(2):345–353. PubMed 12880427 · doi:10.1046/j.1523-1747.2003.12365.x
  • Gfatter R, Hackl P, Braun F. «Effects of soap and detergents on skin surface pH, stratum corneum hydration and fat content in infants». Dermatology, 1997;195(3):258–262. PubMed 9407174 · doi:10.1159/000245955
  • Baranda L, González-Amaro R, Torres-Alvarez B, Alvarez C, Ramírez V. «Correlation between pH and irritant effect of cleansers marketed for dry skin». International Journal of Dermatology, 2002;41(8):494–499. PubMed 12207765 · doi:10.1046/j.1365-4362.2002.01555.x
  • Katoh Y, Natsume O, Yasuoka R, Hayano S, et al. «Skin care by washing with water is not inferior to washing with a cleanser in children with atopic dermatitis in remission in summer: WASH study». Allergology International, 2024;73(3):428–435. PubMed 38310043 · doi:10.1016/j.alit.2024.01.007
  • Gutman AB, Kligman AM, Sciacca J, James WD. «Soak and smear: a standard technique revisited». Archives of Dermatology, 2005;141(12):1556–1559. PubMed 16365257 · doi:10.1001/archderm.141.12.1556
  • Chiang C, Eichenfield LF. «Quantitative assessment of combination bathing and moisturizing regimens on skin hydration in atopic dermatitis». Pediatric Dermatology, 2009;26(3):273–278. PubMed 19706087 · doi:10.1111/j.1525-1470.2009.00911.x
  • Eichenfield LF, Tom WL, Berger TG, Krol A, Paller AS, Schwarzenberger K, et al. «Guidelines of care for the management of atopic dermatitis: section 2. Management and treatment of atopic dermatitis with topical therapies». Journal of the American Academy of Dermatology, 2014;71(1):116–132. PubMed 24813302 · doi:10.1016/j.jaad.2014.03.023
  • Pagliaro M, Pecoraro L, Stefani C, Pieropan S, et al. «Bathing in Atopic Dermatitis in Pediatric Age: Why, How and When». Pediatric Reports, 2024;16(1):57–68. PubMed 38251315 · doi:10.3390/pediatric16010006
  • Danby SG, AlEnezi T, Sultan A, Lavender T, Chittock J, Brown K, Cork MJ. «Effect of olive and sunflower seed oil on the adult skin barrier: implications for neonatal skin care». Pediatric Dermatology, 2013;30(1):42–50. PubMed 22995032 · doi:10.1111/j.1525-1470.2012.01865.x
  • Jiang SJ, Hwang SM, Choi EH, Elias PM, Ahn SK, Lee SH. «Structural and functional effects of oleic acid and iontophoresis on hairless mouse stratum corneum». Journal of Investigative Dermatology, 2000;114(1):64–70. PubMed 10620117 · doi:10.1046/j.1523-1747.2000.00834.x
  • Ghadially R, Halkier-Sorensen L, Elias PM. «Effects of petrolatum on stratum corneum structure and function». Journal of the American Academy of Dermatology, 1992;26(3 Pt 2):387–396. PubMed 1564142 · doi:10.1016/0190-9622(92)70060-s
  • Czarnowicki T, Malajian D, Khattri S, et al. «Petrolatum: Barrier repair and antimicrobial responses underlying this "inert" moisturizer». Journal of Allergy and Clinical Immunology, 2016;137(4):1091–1102.e7. PubMed 26431582 · doi:10.1016/j.jaci.2015.08.013
  • Spruit D. «The interference of some substances with the water vapour loss of human skin». Dermatologica, 1971;142(2):89–92. PubMed 5575285 · doi:10.1159/000252375
  • Kelleher MM, Cro S, Cornelius V, Lødrup Carlsen KC, et al. «Skin care interventions in infants for preventing eczema and food allergy». Cochrane Database of Systematic Reviews, 2021;2(2):CD013534. PubMed 33545739 · doi:10.1002/14651858.CD013534.pub2
  • Cohen B, Cadesky A, Jaggi S. «Dermatologic manifestations of thyroid disease: a literature review». Frontiers in Endocrinology, 2023;14:1167890. PubMed 37251685 · doi:10.3389/fendo.2023.1167890
  • Spieth K, Grundmann-Kollmann M, Runne U, Staib G, et al. «Mycosis-fungoides-type cutaneous T cell lymphoma of the hands and soles: a variant causing delay in diagnosis and adequate treatment of patients with palmoplantar eczema». Dermatology, 2002;205(3):239–244. PubMed 12399670 · doi:10.1159/000065862
  • Riella MC, Broviac JW, Wells M, Scribner BH. «Essential fatty acid deficiency in human adults during total parenteral nutrition». Annals of Internal Medicine, 1975;83(6):786–789. PubMed 128309 · doi:10.7326/0003-4819-83-6-786
  • Glutsch V, Hamm H, Goebeler M. «Zinc and skin: an update». Journal der Deutschen Dermatologischen Gesellschaft, 2019;17(6):589–596. PubMed 30873720 · doi:10.1111/ddg.13811
  • Reyes-García A, Basto-Abreu A, Reyes-Sánchez F, Stern D, Romero-Martínez M, Campos-Nonato I, et al. «Prevalencia de diabetes y control glucémico en México, Ensanut 2021-2024». Salud Pública de México, 2025;67(6):622–632. doi:10.21149/17286
  • Robles-Osorio ML, Zacarías-Rangel V, García-Solís P, Hernández-Montiel HL, Solís JC, Sabath E. «Prevalence of thyroid function test abnormalities and anti-thyroid antibodies in an open population in Central México». Revista de Investigación Clínica, 2014;66(2):113–120. PubMed 24960320
  • Navarrete-Rodríguez EM, Del-Río-Navarro BE, Reyes Noriega N, Berber A, Mérida Palacio V, García-Almaraz R, Ellwood P. «Have the prevalence of eczema symptoms increased in the Mexican pediatric population? Prevalence and associated factors according to Global Asthma Network Phase I». World Allergy Organization Journal, 2022;15(11):100710. PubMed 36267354 · doi:10.1016/j.waojou.2022.100710

Nota

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de una persona profesional de la salud. Somos un taller de cosmética natural en Monterrey: nuestros productos son cosméticos, no medicamentos, y no tratan ni curan la dermatitis atópica, la ictiosis ni ninguna otra enfermedad.

Deja el Primer Comentario

Deja un Comentario

Tu comentario se revisa antes de publicarse.